Bolas

La sección de nuestra sex shop dedicada a las clásicas bolas chinas, bolas tailandesas y bolas vibradoras. los dispositivos ideales para fortalecer los músculos del suelo pélvico.

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Bolas Chinas.

Las bolas chinas también llamadas bolas Ben Wa o bolas de Geisha son un dispositivo ideado para fortalecer la musculatura del suelo pélvico. Por lo general las bolas chinas son unas bolas ligeras que en su interior albergan otras bolas de menor tamaño que pueden variar en peso y son las que realmente determinan el peso del dispositivo. Una vez introducidas en la vagina, con el movimiento de nuestro cuerpo, las bolas interiores golpean y las bolas exteriores, lo que produce un efecto vibratorio que produce sensaciones placenteras a la vez que gracias a su diseño y el peso seleccionado realizamos ejercicios con los músculos del suelo pélvico.

Existen distintos tipos de bolas chinas. En Juguetes de placer las hemos catalogado en tres grupo principales. Luego, dentro de estos grupos vas a encontrar distintos modelos que pueden variar en tamaño, peso, formas y colores. En algunos modelos de estos dispositivos, la bola interior se puede intercambiar, para ir así incrementando el peso de tus bolas chinas.

Tipos de bolas chinas en Juguetes e Placer:

Como hemos dicho, en nuestra sex shop hemos dividido las bolas chinas en tres grupos diferenciados.

  • Bolas vaginales: Las bolas chinas clásicas, concebidas para su utilización en zona vaginal por lo que está ideadas para mujeres. Son dos bolas ligeras que permanecen unidas mediante un cordón que se introducen en la vagina. Estas bolas en su interior albergan una bola de menor tamaño que, con el movimiento y el choque con la bola exterior, producen un placentero efecto vibratorio. Puedes usarlas incluso mientras andas... Imagina bajar a por el pan sintiendo esa placentera sensación.
  • Bolas Anales: Las bolas anales o bolas tailandesas son un juguete ideal para la estimulación anal por lo que están indicadas tanto para mujeres como para hombres. Debido a su forma y tamaño no resultan agresivas para la estimulación del ano, lo que las hace un juguete sexual idóneo para aquellos que quieren iniciarse en el sexo anal.
  • Bolas vibradoras: Las bolas chinas vibradoras pueden ser tanto vaginales como anales. Estas Bolas chinas con vibración llevan en su interior un pequeño vibrador, lo que hace que el movimiento o ejercicio no sea necesario para que el dispositivo realice su función. Por lo general disponen de un cómodo control remoto mediante el cual podrás seleccionar la velocidad de vibración y con ella la intensidad del ejercicio que realizarás para tonificar la musculatura del suelo pélvico.

Colocación de las bolas chinas:

  • 1 - Ya sabemos que la limpieza íntima y la higiene son de vital importancia por lo que lo primero que debemos hacer es lavarnos bien las manos y por su puesto tus bolas chinas. Siempre con un jabón neutro o con un producto especifico para la limpieza de tus juguetes sexuales.
  • 2 - Colócate en una posición lo más cómoda posible que te permita relajar los músculos de la pelvis.
  • 3 - Lubrica tus bolas chinas con moderación, ten en cuenta que un exceso de lubricante al final puede dificultar más que facilitar la introducción de las bolas. En juguetes de Placer disponemos de una gran variedad de lubricantes.
  • 4 - Separa los labios mayores con los dedos de una mano, mientras con la otra vas introduciendo la primera de las bolas al interior de tu vagina realizando movimientos circulares para ayudarte. Es una sensación placentera, así que disfruta la experiencia.
  • 5 - Solo queda repetir el proceso con el resto de bolas.

Ejercicios con bolas chinas:

Para fortalecer y tonificar la musculatura del suelo pélvico mediante las bolas chinas, basta con asegurarse de que están bien colocadas en el interior de la vagina. Sabrás que están bien colocadas porque una vez introducidas son casi imperceptibles hasta que comienzas a moverte.

Lo más recomendable es utilizar las bolas chinas durante breves periodos de tiempo y con poco peso, para posteriormente ir aumentando tanto el tiempo como el peso. Lo ideal es empezar por unos 5 minutos para poder llegar finalmente hasta la media hora una vez te hayas habituado y hayas ejercitado. Una vez estés experimentada verás que no hay problemas en usarlas de forma periódica y durante tiempo prolongado siempre y cuando te encuentres cómoda con ellas puestas.